El Gran Telescopio Canarias (GTC)
A pocos días de la inauguración les pasamos algunos datos del nuevo telescopio.

El poder de visión del telescopio equivale a 4 millones de pupilas humanas.
El telescopio podrían distinguir los dos faros encendidos de un coche situado a unos 20.000 km de distancia del punto de observación (la misma que separa España de Australia).
El edificio del telescopio tiene una altura de 41 m, 6 metros menos que la estatua de la Libertad de Nueva York.
La base del edificio que sujeta la cúpula debe soportar un peso total de 500 toneladas, algo así como una manada de 62 elefantes.
El GTC cuenta con un espejo primario de unos 10,4 m de diámetro, compuesto por 36 segmentos de unos 450 kg cada uno, En total, el espejo pesará 16 toneladas, algo parecido a lo que pesa un macho adulto de ballena gris.
El límite de error de pulido de los cristales no puede ser superior a 15 nanómetros, medida 3.000 veces más fina que un cabello humano. (un nanómetro es la milésima parte de una micra, ó 0,000001 mm).
Es tanta la delicadeza con la que se deben fabricar los espejos que, en caso de producirse irregularidades, éstas no podrán exceder de los 90 nanómetros de error. Ello supone que, si fuésemos capaces de construir un espejo del tamaño de la Península Ibérica, el límite de error permitido sería el de una «montaña» de 1 mm.
A pesar de la naturaleza segmentada del gran espejo, los fragmentos deben estar a una distancia el uno del otro de tan sólo 3 mm.
La instalación completa del GTC supone una importante obra de ingeniería. Tan sólo para la estructura metálica de la cúpula se han empleado unas 59.000 piezas: unos 16.000 tornillos (4.000 kg), unas 43.000 tuercas (1.500 kg) y unos 450 kg de arandelas. En total, 6 toneladas sólo de tornillería.
Por último, nos gustaría destacar el detalle más importante: las 500 toneladas del telescopio, apoyadas sobre una fina capa de lubricante, podrán moverse con un simple empujón.
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