Un pequeño paso para el Hombre….
“Elegimos ir a la Luna. Elegimos ir a la Luna en esta década y hacer otras cosas, no por que sean fáciles, sino por que son difíciles”, con estas palabras pronunciadas el 12 de setiembre de 1962 el Presidente Kennedy convocaba a toda una nación y a las mejores mentes de su país a que se unan a un proyecto que culminaría exitosamente 7 años después.

El 20 de Julio se conmemorará 40 años de la llegada del hombre a la Luna, un evento que mostró el enorme potencial que tiene la ciencia y que significó en palabras de Neil Armstrong “un pequeño paso para el hombre pero un gigantesco paso para la humanidad”. Hace 4 décadas el Águila se posó suavemente en el Mar de la Tranquilidad, haciendo realidad el visionario sueño de John F. Kennedy.
La idea del hombre de llegar a la Luna es de larga data, tal vez el primer registro lo tenemos en la novela escrita por Johannes Kepler en 1623 llamada “Somnium”, en ella se describe un maravilloso viaje a la Luna. En 1865 Julio Verne publica “De la Tierra a la Luna”, tal vez su relato más conocido, así pues vemos que la idea de viajar a nuestro satélite natural, estuvo presente de varias maneras en el pensamiento del ser humano.
Sin embargo fueron 3 las personas que quisieron tomar un camino distinto al de la literatura y desarrollaron una tecnología que fuera capaz de llegar hasta al espacio, ellos fueron Konstantín Eduárdovich Tsiolkovski de origen ruso, este hombre fue el primero que propuso los viajes espaciales propulsados por cohetes, Tsiolkovski había dicho que “la Tierra es la cuna de la humanidad, pero uno no puede quedarse por siempre en su cuna”, la idea de usar cohetes por etapas fue propuesta por este científico que se educó por cuenta propia.
Otra persona clave en el tema de los viajes espaciales fue el norteamericano Robert Hutchings Goddard. Un luminoso día de otoño del año 1900 se trepó en un cerezo y estaba embelesado contemplando el paisaje cuando lo asaltó una idea que lo dejó sin aliento: la física debía permitir construir un aparato para viajar hasta Marte. Goddard decidió dedicar el resto de su vida a desarrollar dicho aparato. “Cuando bajé del árbol”, escribió en su diario, “me pareció que mi vida por fin tenía un propósito”. Desde entonces y hasta su muerte Goddard conmemoró sin falta el 19 de octubre, día al que llamó “Día del Aniversario”.
Finalmente tenemos a Wernher Magnus Maximilian Freiherr von Braun, de origen alemán y padre de los cohetes V2 usados durante la Segunda Guerra Mundial, una vez terminada la guerra Von Braun emigró a los EE.UU. y fue director del Centro Espacial Marshall, junto con su equipo diseñó el cohete Saturno V. Este cohete llevaría a los estadounidenses a la Luna, el Saturno V tenía una altura de 110 metros y un peso total de 3.200 toneladas, el cohete contaba con 5 millones y medio de piezas.
La primera etapa del Saturno V duraba 2 minutos y 30 segundos, la segunda etapa tenía un tiempo de encendido de 6 minutos y 30 segundos, la última etapa solo tenía una duración de 2 minutos, el Saturno V era capaz de llevar una carga útil de 130 toneladas a una órbita terrestre y de enviar hasta la Luna 45 toneladas de carga.
Lo admirable del proyecto norteamericano de ir a la Luna está en que al momento de pronunciar Kennedy su discurso, ellos no contaban con la tecnología para realizar semejante hazaña, no tenían los cohetes, no tenían los recursos informáticos, no habían diseñado el módulo lunar, ni siquiera sabían si en la ingravidez los astronautas podrían digerir alimentos o beber líquidos, en 7 años planearon, diseñaron y construyeron toda la infraestructura necesaria para que el proyecto Apolo sea un éxito.
El viaje del Apolo 11
El día 16 de julio del año 1969 todo estaba listo para el lanzamiento del Saturno V, los astronautas Neil Armstrong (comandante), Edwin Aldrin (piloto del Módulo Lunar) y Michael Collins (piloto del Módulo de Mando) abordaron la nave espacial que durante una semana sería su hogar.
En el segundo 8 de la cuenta regresiva se encendieron los 5 motores de la primera etapa del Saturno V, el cohete se sacudió por las fuertes vibraciones provocadas por el motor, cayendo al piso toda la escarcha que lo cubría, la escarcha se debía a la temperatura del combustible liquido almacenado, dicha temperatura estaba aproximadamente a -180º.
En la parte inferior del cohete se soltaron miles de litros de agua para refrigerar la estructura que sostenía al Saturno V y así evitar que se derrita por la altísima temperatura provocada por los gases de escape.
Pasados los 3 segundos de finalizada la cuenta, los motores estaban a un 95% de su capacidad y quemaban 14 toneladas de combustible por segundo, en ese momento se soltaron las amarras del Saturno V y se inició el vuelo, 2 minutos después del despegue, el combustible de la primera etapa se quemó por completo y dicha sección se desprendió para dar paso a la ignición de la segunda etapa, para ese entonces la velocidad de la nave superaba los 9.850 Km/h.
La segunda etapa permitió alcanzar los 185 Km. de altura, luego esta etapa se desprendió y se destruyó durante su reingreso a la atmosfera, en este punto ya habían transcurrido 9 minutos desde el lanzamiento. Seguidamente se encendió la tercera etapa del Saturno V que puso en órbita terrestre a la nave a unos 215 Km. de altura, una vez en órbita se vuelven a encender los motores por unos 3 minutos, con esta maniobra se ganó velocidad.
La nave permaneció 3 horas en lo que se denomina “Órbita de Aparcamiento”, este tiempo se aprovechó para hacer los controles necesarios y ajustar al máximo posible la ruta que llevó al Apolo hasta la Luna.
Cuando la nave completó su última vuelta alrededor de la Tierra, recibió la orden de encender de nuevo el motor de la tercera etapa, este impulso hizo que el Apolo acelere a unos 45.000 Km/h., una vez quemadas las 60 toneladas de combustible que le quedaban al motor, se desprendió el manto protector que envolvía al Módulo Lunar (LEM).

Seguidamente los astronautas realizaron una complicada maniobra para acoplar el LEM al Módulo de Mando, esta tarea les tomó casi 1 hora, cuando finalizó este lapso, se abandonó la tercera fase del Saturno V para que quede en una órbita solar y se prosiguió con el viaje a la Luna.
En este punto del viaje el Apolo estaba en lo que se llama “Trayectoria de Regreso Libre”, una ruta que llevaba a la nave a orbitar por detrás de la Luna y luego regresar a la Tierra sin necesidad de encender los motores, durante los 3 días que duró el viaje la velocidad de la nave iba variando, esta variación se debió a que la atracción gravitatoria de la Tierra iba frenando al Apolo. Una vez que la nave se liberó de la gravedad de nuestro planeta, entró en juego la atracción lunar y el Apolo aceleró nuevamente hasta alcanzar 9 mil Km/h.
Una vez que la nave a llegó al lado oculto de la Luna se realizó la separación del LEM del Módulo de Mando, Armstrong y Aldrin ocuparon sus puestos en el LEM, mientras que Collins se quedó orbitando la Luna en el Módulo de Mando. De esta manera se dio inicio a la complicada maniobra de alunizaje del Águila, Armstrong piloteo el Águila durante el descenso (aunque Aldrin era el piloto del LEM).
Durante dicho proceso los controladores de vuelo se dieron cuenta de que el Águila tenía un exceso de velocidad, lo que podría provocar que se aborte la misión, los controladores permitieron no obstante que sigan las maniobras de descenso, Armstrong reemplazó el programa de computadora que tenía el control total de la nave por el programa 66.
Dicho programa le permitió al comandante tener el control de movimiento lateral del LEM, Armstrong buscó un nuevo sitio de alunizaje, el combustible se estaba agotando (las pulsaciones de Armstrong en ese momento llegaron a 156 por minuto), el Águila siguió perdiendo altura, cuando estaban a unos 2 metros de la superficie, una de las patas censoras tocó la superficie lunar, se apagaron los motores y Armstrong envió el siguiente mensaje “Houston…aquí base tranquilidad, el Águila ha alunizado”.
El Águila se posó suavemente sobre la Luna, a 40 metros de un gran cráter y con solo 30 segundos de combustible por quemar, demás esta decir que los tripulantes de la misión Apolo 11 llegaron sanos y salvos a la Tierra.
Se calcula que unas 500 millones de personas siguieron la travesía del Apolo en vivo por la televisión, millones más lo hicieron por la radio u otros medios. En cuanto a la nave espacial al partir de la Tierra tenía unas 3 mil toneladas de peso, mientras que el módulo en que los astronautas amarizaron solo tenía 5 toneladas, una parte ínfima de toda la masa del Saturno V.
La misión Apolo 11 tuvo una duración de 195 hrs. 18 min. 35 seg., el Águila paso 21 hrs. 36 min. 20 seg. en la superficie de la Luna y los 2 astronautas de la tripulación completaron 2 hrs. 31 min. 40 seg. de actividad extra vehicular, el peso total de las rocas que trajeron de muestra fue de 21,55 kg.
Neil Armstrong y Edwin Aldrin dejaron en la Luna una placa que reza lo siguiente “Aquí hombres del planeta Tierra pusieron pie por primera vez en la Luna en Julio 1969. Vinimos en paz en nombre de toda la humanidad.”
Posteriormente otros 10 astronautas viajaron a la Luna en 6 misiones más, la última fue el Apolo 17 en el año 1972.
Fueron unas 400 mil personas las que trabajaron en todo el proyecto Apolo, entre ellas 17 mil Ingenieros del Kennedy Space Center, 7.500 empleados de industrias privadas construyeron el LEM y unos 500 diseñadores y costureras produjeron los trajes espaciales.
Felicitaciones Apolo 11…!
* La versión impresa y extendida de este artículo será publicada en la Revista Plus en el mes de Agosto



Aniversario 41 del Apolo 11 | AstroCEDIA
on 20/07/2010
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